Todas las mujeres internadas en el centro CRAADYR #3 huyeron por su propio pie en medio del fuego, mientras los bomberos declararon las instalaciones inhabitables tras el voraz incendio.
San José del Cabo, Baja California Sur.-En medio de las llamas, humo y el caos total, todas las mujeres internadas en el centro de rehabilitación femenil CRAADYR #3, lograron fugarse la tarde de este sábado, luego de que un voraz incendio consumiera gran parte de las instalaciones ubicadas en la colonia Guaymitas.

El hecho, que ocurre a menos de 24 horas del cateo en el anexo “María Loreto León Beltrán”, tambíen operado por la red nacional CRAADYR, enciende de manera alarmante las sospechas y la indignación de la sociedad cabeña sobre presuntas irregularidades, tratos crueles e incluso privaciones ilegales de la libertad dentro de estos recintos.

El siniestro se registró exactamente a las 12:45 del mediodía, cuando las alarmas se activaron y movilizaron de emergencia a las corporaciones de auxilio. Elementos de la Estación #1 Centro y la Estación #3 San José Viejo del Departamento de Bomberos acudieron al lugar a bordo de las unidades M-74, M-15, P-81, C-1 y A-616.

Aunque los traga-humo lograron sofocar las llamas rápidamente y confirmaron que ninguna persona resultó lesionada o intoxicada, el fuego causó severos daños estructurales, por lo que el Departamento de Bomberos de San José del Cabo dictaminó formalmente que el recinto ya no es habitable debido al alto riesgo de colapso.

La huida masiva del colectivo de internas fue confirmada por Rosalba Ibarra, líder del colectivo Búsquedas San José del Cabo, quien reveló que se encuentra en contacto directo con las familias de las mujeres internadas para verificar su paradero. Según Ibarra, tras desatarse la emergencia y el fuego, varias de las jóvenes y mujeres decidieron no esperar a las autoridades y emprender la huida por su propio pie para regresar a sus hogares.
“Nos estamos poniendo en contacto con los familiares para cerciorarnos de que hayan llegado con bien a sus casas tras la emergencia vivida en el centro“, señaló la activista.
Los familiares de las personas anexadas y la comunidad local exigen una investigación profunda e inmediata a las autoridades estatales, señalando que estos recintos podrían estar operando como centros de impunidad, bajo sospechas de abusos físicos, secuestros encubiertos y graves violaciones a los derechos humanos tras la fachada de centros de rehabilitación.
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