Las bajas corresponden a policías estatales y personal penitenciario que no aprobaron controles de confianza o enfrentaron señalamientos irregulares.
La Paz, Baja California Sur.- La Secretaría de Seguridad Pública de Baja California Sur confirmó que, en lo que va de la actual administración estatal, un total de 46 elementos han sido separados de sus cargos por presuntos actos de corrupción o por no acreditar los exámenes oficiales de control y confianza.
El titular de la dependencia, Luis Alfredo Cancino Vicente, reveló que las bajas corresponden tanto a agentes de la Policía Estatal como a personal del sistema penitenciario, en medio de un proceso permanente de vigilancia interna que busca frenar irregularidades dentro de las corporaciones.
“Son temas de corrupción, temas de que son no aptos en el examen de control y confianza”, declaró el funcionario al explicar las principales causas de separación.
La depuración no ha terminado. El secretario confirmó que actualmente existen al menos seis elementos más sujetos a investigaciones administrativas por posibles conductas irregulares.
Cancino Vicente aseguró que la instrucción interna es no permitir complicidades ni encubrimientos dentro de las instituciones de seguridad. “La instrucción es no ser partícipes, cómplices o solapar la corrupción”, sostuvo.

Incluso, advirtió que cualquier denuncia ciudadana, incluyendo aquellas difundidas en redes sociales, es suficiente para iniciar procedimientos internos de revisión e investigación inmediata.
El titular de Seguridad Pública afirmó que los operativos de supervisión y las evaluaciones de confianza continuarán aplicándose de forma permanente en Baja California Sur.
Las pruebas incluyen análisis toxicológicos, estudios socioeconómicos, evaluaciones psicológicas, revisiones médicas y exámenes de polígrafo, con el objetivo de detectar posibles riesgos relacionados con corrupción, consumo de sustancias o vínculos indebidos.
Cancino Vicente recordó que la entidad ya cuenta con un Centro Estatal de Control y Confianza propio, lo que permite mantener revisiones constantes sobre policías y personal de seguridad. “El mensaje es directo: quien no cumpla con la ley, no podrá portar el uniforme en la media península”, advirtió.

Pese a las investigaciones abiertas y las bajas registradas, la dependencia aseguró que las denuncias ciudadanas contra policías estatales han disminuido considerablemente durante los últimos meses.
“Estoy seguro que los compañeros han entendido cuál es la forma de trabajar y se han disminuido bastante las denuncias de corrupción, prácticamente no tenemos”, afirmó el secretario. El funcionario rechazó además versiones sobre presuntas renuncias masivas relacionadas con inconformidades salariales dentro de la corporación estatal.
Según explicó, los aumentos salariales se han aplicado gradualmente desde el inicio del actual gobierno y las bajas registradas obedecen exclusivamente a procesos disciplinarios y de control institucional.
La Secretaría de Seguridad Pública insistió en que la prioridad actual es consolidar una corporación limpia, confiable y libre de corrupción. De acuerdo con datos oficiales difundidos en febrero pasado, alrededor del 95 por ciento de los policías estatales en el estado logró aprobar las evaluaciones de control y confianza.
Mientras continúan las investigaciones internas, las autoridades estatales sostienen que la depuración forma parte de una estrategia para recuperar la confianza ciudadana y reforzar la vigilancia sobre quienes integran las fuerzas de seguridad en Baja California Sur.
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