Polo dejó casas con daños severos y algunas con perdida total, por lo que sus habitantes y grupos de pescadores piden apoyo de los tres niveles de gobierno para reconstruir una comunidad golpeada por el ciclón.
Comondú, Baja California Sur.- El paso del huracán Polo dejó una estela de daños materiales en Cabo San Lázaro, una comunidad insular donde sus pobladores y pescadores ahora enfrentan las consecuencias de la fuerza del fenómeno meteorológico y hacen un llamado urgente a las autoridades para que atiendan la emergencia.

A través de redes sociales, habitantes de la zona solicitaron apoyo para documentar los daños y hacer llegar las imágenes al alcalde Roberto Pantoja Castro, con el objetivo de que la situación que enfrenta esta comunidad sea considerada dentro de las acciones de atención y recuperación tras el paso del ciclón.

De acuerdo con el reporte ciudadano, prácticamente todas las viviendas de la zona resultaron afectadas, mientras que algunas presentan daños que representan una pérdida total.
Los habitantes señalaron que todavía faltan por documentar daños en otros parajes de la isla, por lo que pidieron a quienes tengan fotografías o videos compartirlos para ampliar el registro de las afectaciones.

Para quienes viven en Cabo San Lázaro, la destrucción representa mucho más que la pérdida de materiales de construcción.
Las viviendas, explicaron, fueron levantadas a lo largo de generaciones por familias dedicadas principalmente a la pesca. Madera, clavos, fajillas y barrotes son solamente los materiales visibles de construcciones que representan años de trabajo, esfuerzo y una historia familiar que pasó de bisabuelos a hijos y nietos.

“Son pérdidas materiales”, reconocen las familias asentadas en la región, pero advierten que detrás de cada vivienda destruida existe una historia que difícilmente puede dimensionarse desde fuera de la comunidad.
Por ello, el llamado no se limita a la reparación de casas, sino a que las autoridades volteen a ver a esta comunidad isleña y conozcan directamente las condiciones en las que quedaron sus habitantes después del paso de Polo.

Los residentes reconocen que otras regiones de Baja California Sur también sufrieron daños por el fenómeno meteorológico; sin embargo, consideran que la condición particular de Cabo San Lázaro requiere una atención especial debido a su ubicación y a las dificultades que representa para sus habitantes recuperarse por cuenta propia.
La solicitud de ayuda es para que los tres niveles de gobierno coordinen acciones de apoyo, evaluación de daños y reconstrucción para las familias afectadas.

Mientras continúan documentando las consecuencias del huracán, los habitantes esperan que las imágenes de la destrucción permitan visibilizar una comunidad que, aseguran, pocas veces recibe la atención que necesita.
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