Con accesos cerrados y sin reingreso para personal, el sindicato busca forzar una negociación justa frente a un municipio en “números rojos”.
Mulegé, Baja California Sur.- Trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Mulegé bloquearon el acceso al Palacio Municipal y a las oficinas del organismo operador del agua (OOMSAPAS), en una acción contundente para presionar a las autoridades dentro del proceso de negociación contractual 2025.
La medida, avalada por mayoría de la base trabajadora, dejó instalaciones completamente cerradas y acordonadas, mientras que se implementó una regla estricta: quien salga de su área de trabajo ya no podrá reingresar durante la jornada, dejando en claro que el sindicato no cederá.
El secretario general del Comité Ejecutivo Estatal del Sindicato de Burócratas, Marco Antonio Cota Aguilar, explicó que el movimiento busca visibilizar la inconformidad ante la oferta salarial del Ayuntamiento, la cual consideran insuficiente frente a otros municipios del estado.
El Ayuntamiento de Mulegé ha puesto sobre la mesa un incremento de entre 4% y 5%, argumentando limitaciones presupuestales. Sin embargo, los trabajadores exigen 6.5% de aumento salarial y 7% en bonos, cifras que -afirman- ya fueron alcanzadas en otros municipios.
La comparación encendió aún más los ánimos: En Los Cabos se autorizó hasta 9% al salario base y 8% en prestaciones. En otras demarcaciones, los acuerdos rondan el 6.5% y 7%. Para los burócratas muleginos, aceptar menos sería un retroceso.
Durante la reanudación de la Primera Asamblea General Estatal Extraordinaria, el dirigente José Antonio Verduzco Casillas reiteró que el movimiento es pacífico pero firme, y no descartó medidas más radicales.
“Es la fuerza de nuestra sección, permanezcamos unidos”, expresó ante la base.
Incluso, se puso sobre la mesa la posibilidad de bloquear la carretera Transpeninsular, aunque por ahora se limitan a la toma de oficinas. La advertencia quedó en el aire: si no hay respuesta, la protesta podría escalar.
Del otro lado, la alcaldesa de Mulegé, Edith Aguilar, sostiene que las arcas municipales están en “números rojos”, y que otorgar el 6.5% implicaría un gasto cercano a 19 millones de pesos, recurso que -asegura- el municipio no puede cubrir. Mientras tanto, el Gobierno del Estado confirmó que Mulegé es el único municipio pendiente en cerrar la negociación salarial, lo que incrementa la presión política y social.
El conflicto tiene un reloj corriendo. El sindicato espera una resolución antes del 15 de abril, fecha en la que el Tribunal de Justicia Laboral deberá intervenir si no hay acuerdo.
Por ahora, Mulegé vive una jornada de tensión: oficinas cerradas, servicios afectados y un sindicato decidido a no dar un paso atrás.
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